Nuestra historia
Empezó por mí. Siguió por nosotras.
Sakuri no nació en un laboratorio ni en una junta de marketing. Nació frente al espejo, en los pocos minutos que tenía para mí.
Soy madre autónoma. Mi día empieza temprano y termina tarde, y casi todo gira alrededor de mi hijo. Con el tiempo entendí algo que nadie me había dicho: cuidarme no es egoísmo. Cuando estoy bien conmigo, estoy mejor para él.
Pero también soy mujer, y como tantas, muchas veces me olvido de lo más importante: apapacharme. Dejamos al final lo que debería estar al principio. Nos cuesta darnos permiso.
Y sé lo que es ver cómo suben los gastos. Sé que invertir en el cuidado de la piel puede sentirse pesado, casi como un lujo que no toca. Por eso me volví un poco obsesiva con una idea: si voy a invertir en mi piel, que sea en lo correcto. Nada de comprar por moda y arrepentirme después.
Así nació Sakuri. Investigo, pruebo y descarto, para que tú no tengas que gastar de más averiguando. Para que cada peso que pongas en tu piel realmente valga la pena.
Cuidarte no debería ser un lujo ni una culpa. Es la forma más honesta de estar bien contigo y con quienes amas.
Por eso elegimos con criterio. Queremos venderte lo correcto, lo que de verdad le sirve a tu piel. Para que cuidarte sea simple, honesto y posible, sin culpa y sin desperdiciar. Esa es mi forma de acompañarte.
Con cariño, Tari Fundadora de Sakuri Skin
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